La respuesta sobre a partir de cuándo es obligatoria la factura electrónica no será algo fácil de encontrar por internet, porque, de momento, no se sabe la fecha exacta. Esto es porque todavía falta que se publique una orden técnica de Hacienda (conocida como Orden Ministerial) y que se ponga en vigor un tiempo después.
No obstante, sí que podemos asegurarte una cosa: basándonos en las disposiciones del Real Decreto 238/2026, tenemos unos plazos fijados: el reloj empezará a contar desde que entre en vigor la orden de Hacienda (que, repetimos, todavía no ha salido).
Los tiempos serán los siguientes:
- 12 meses después para las empresas con más de 8 millones de facturación.
- 24 meses después para el resto de empresas y autónomos.
Vamos, que si en septiembre de 2026 saliera la Orden Ministerial y estuviera en vigor a partir del 1 de octubre (como parece reflejarse en el proyecto oficial), hasta el 1 de octubre de 2027 no se podría aplicar para el primer grupo, y hasta el 1 de octubre de 2028 para el segundo grupo.
Así que, ahora mismo, tenemos margen suficiente hasta que esta obligación se pueda exigir. De hecho, es posible que no acabe entrando en vigor en octubre, lo que desplazaría el calendario todavía más. Pero ahora ya sabes cómo averiguar cuál sería el nuevo supuesto plazo, incluso aunque acabe siendo mucho más tarde.
Todo esto llevamos tiempo diciéndoselo a nuestros clientes en 60dias, ya que somos expertos en gestión de impuestos y gastos, y trabajamos codo con codo con los departamentos financieros de grandes empresas de todo el país.
Ahora imaginemos que este octubre entra en vigor: ¿qué cabría esperar que cambiara en nuestra forma de facturar?
¿Qué más puedo esperar?
Seguramente ya conocerás todos los detalles sobre la factura electrónica si has leído nuestra guía sobre el tema. Sin embargo, te resumimos algunas de las cosas que cambiarán en tu entorno.
Para empezar, ya no bastará con los PDF, o al menos no con ese tipo de PDF donde todo era un archivo sencillo de imagen. Una factura electrónica tendrá que tener un formato que otro sistema pueda leer de manera automática. Concretamente, formatos como UBL o Facturae, lo que se conoce como formato estructurado.
El formato estructurado sirve para que los programas puedan entender fácilmente los datos que están dentro de la factura, para que así trabajen de manera más fluida, leyendo cada campo rápidamente. Si trabajas con un software que ya aplica formato estructurado, es posible que no tengas que hacer nada para adaptarte. Sin embargo, sería buena idea hacer un repaso para asegurarte de que cumples con todo.
Así que habrá que prepararse para recibir y emitir facturas electrónicas. Es posible que uses, como decíamos, un software especializado o que acabes trabajando con ciertas plataformas. Las pequeñas empresas y autónomos podrían aprovechar la solución gratuita que desarrollará Hacienda y que será pública. Para empresas grandes, puede ser más conveniente una herramienta privada, con funcionalidades más avanzadas.
Luego, al digitalizarse y automatizarse gran parte de la facturación, también será posible hacer un seguimiento de las facturas. De hecho, los destinatarios tendrán que informar de cuándo pagaron o si rechazaron la factura. Con esta información, será posible saber con más exactitud el grado de morosidad de las empresas, o cuánto suelen tardar en pagar, uno de los principales objetivos de esta normativa.
Recordemos también que todo esto se establecerá para las operaciones realizadas entre empresas y profesionales en España. No será necesario usar la facturación electrónica si trabajas con particulares y tampoco si se trata de operaciones efectuadas con empresas establecidas fuera de España.
¿Es lo mismo factura electrónica que Verifactu?
Hemos comprobado que entre nuestros clientes esta es una de las dudas más frecuentes, y es totalmente comprensible. Tanto Verifactu como la obligación de la facturación electrónica forman parte del proceso de digitalización de la facturación en España y han surgido al mismo tiempo como nuevos paradigmas, pero es importante tener claro que son diferentes.
Las fechas del Verifactu no afectan en nada a las de la obligación de emitir factura electrónica. Son dos normativas diferentes con objetivos también distintos.
Recordemos que Verifactu es un sistema de control de los programas y sistemas informáticos de facturación, diseñado para prevenir y combatir el fraude fiscal. Su finalidad es garantizar que los programas de facturación generen registros íntegros, inalterables, trazables y conservados correctamente, evitando la manipulación u ocultación de las facturas. En consecuencia, lo que exige es que las empresas utilicen un software de facturación adaptado a los requisitos establecidos por la normativa. Además, se establece la posibilidad, voluntaria, de que estos sistemas remitan automáticamente los registros de facturación a la Agencia Tributaria.
Pero esto no significa que las empresas deban remitir todas las facturas en formato electrónico estructurado. Esa segunda obligación corresponde a la normativa de facturación electrónica B2B.
Además, Verifactu entrará en vigor antes que la obligación general de facturación electrónica. Salvo que se produzcan nuevos cambios normativos, los sistemas informáticos de facturación deberán estar adaptados a partir del 1 de enero de 2027 para los contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y del 1 de julio de 2027 para el resto de obligados.
Esperamos que todo esto te haya aclarado a partir de cuándo es obligatoria la factura electrónica y esos matices que a veces pueden no quedar del todo claros. En 60dias te ayudamos si quieres gestionar mejor toda tu facturación. Por ejemplo, te ayudaremos si tienes que recuperar IVA de los tickets en gastos empresariales. Pregúntanos sin compromiso y te indicamos qué servicio es ideal para tu empresa.
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